El sábado anterior al primer domingo de Adviento nos dirigimos en peregrinación a un santuario mariano y congregados en torno a María, como lo hicieron los primeros discípulos de Jesús, con ella concluimos las labores del año y nos disponemos a iniciar un nuevo año litúrgico. María supo ver la grandeza, la fidelidad y la misericordia de Dios a lo largo de la historia de salvación y supo cantar su alegría y gratitud ante las maravillas de Dios.
Una preregrinación es un acto a través del cual nos ponemos en camino, como una imagen de lo que es la vida humana, buscando a Dios. Es la ocasión de expresar, con el espíritu de María manisfetando en elMagnificat, nuestra acción de gracias por las bendiciones recibidas en el año que termina. Nos sirve también esta celebración para presenta y orar por quiene han sido llamados a conformar las Juntas Coordinadoras de las CER en el próximo año.
Ricardo Tobón Restrepo
Arzobispo de Medellín
(Documentos CER)

