DOMINGO 25 DE OCTUBRE
TRIGÉSIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

«A ustedes los conocerán como discípulos míos por su amor»
Éxodo 22, 20-26, Salmo 17, 2-3a. 3bc-4. 47 y 51ab, 1 Tesalonicenses 1, 5-10, Mateo 22, 34-40
¿Cuál es el mandamiento principal? Los judíos tenían centenares de preceptos: exactamente 365 «negativos» y 248 «positivos» (los primeros empiezan por «no…», y los otros por «debes…»). No es de extrañar. Toda sociedad organizada tiende a multiplicar con el tiempo sus leyes y normas.
DOMINGO 01 DE NOVIEMBRE
TRIGÉSIMO PRIMERO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS

“Los Santos, nuestros hermanos e intercesores”
Apocalipsis 7, 2-4. 9-14; Salmo 23, 1-2. 3-4ab. 5-6; 1 Juan 3, 1-3; Mateo 5, 1-12
Es una fiesta que nos transmite alegría y optimismo. No es nada extraño que haya calado muy hondo en la sensibilidad del pueblo de Dios, junto con el recuerdo de los difuntos el día siguiente. ¡Qué hermoso es el canto de «introito» clásico en este día, el «Gaudeamus»: «alegrémonos todos en el Señor, al celebrar este día de fiesta en honor de todos los Santos»!
DOMINGO 08 DE NOVIEMBRE
TRIGÉSIMO SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

“Dispuestos para el Señor”
Sabiduría 6, 12-16, Salmo 62, 2. 3-4. 5-6. 7-8, 1 Tesalonicenses 4, 13-18, Mateo 24, 42. 44
Estamos terminando las semanas del Año Litúrgico, y por eso las lecturas nos van orientando hacia el final de la historia del mundo y la vuelta gloriosa del Resucitado. O sea, hacia la escatología.
DOMINGO 15 DE NOVIEMBRE
TRIGÉSIMOTERCERO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

“Y SE PUSO A AJUSTAR LAS CUENTAS CON ELLOS”
Proverbios 31,10-13.19-20.30-31; Salmo 127; 1 Tesalonicenses 5,1-6; Mateo 25, 14-30
Hemos leído hoy en el Evangelio una de las parábolas del capítulo 25 de San Mateo, que son un llamado de atención que el Señor hace a sus discípulos sobre cuál debe ser la actitud que deben tener en el mundo mientras esperamos su venida.
La primera parábola de este capítulo, que leíamos hace 8 días, la parábola de las diez doncellas: cinco necias y cinco prudentes; nos invitaba a mantener la luz de la fe encendida, permaneciendo siempre fieles al Señor que es la Luz verdadera que ilumina a todos los hombres.
