ABC de la CER
¿Qué somos
- Pequeñas Comunidades Eclesiales que, dentro de nuestras Parroquias, tenemos como objetivo «buscar el Reino de Dios» (Mt 6,33)
Esto, ¿qué nos pide?
- Reforzar nuestra pertenencia a la Iglesia, como prolongación de la persona, el misterio y la obra de Cristo en la historia (1Cor.12,12-30), a partir de una permanente comunión con sus Pastores y una concreta participación en la vida diocesana y parroquial.
¿Qué nos motiva para este proyecto?
- La necesidad de conocer y vivir la espiritualidad cristiana, como un camino de plena realización de la persona a nivel individual y social, en el ámbito de una pequeña comunidad, que nos sostiene en la fe, la oración, la caridad y el compromiso apostólico.
¿De qué medios disponemos?
- La reunión semanal, eje de la vida y actividades de cada comunidad.
- La vida de la propia parroquia asumida especialmente en la Eucaristía del Domingo y la celebración del Año Litúrgico, en su dinámica de comunión y en su plan de pasotral.
- Los programas comunes de la CER: Retiro espiritual anual, curso de formación anual, jornadas de oración, conferencias y proyectos apostólicos.
- Los servicios de animación de las CER: Organismos de coordinación, Itinerario Espiritual, Equipos San Pablo. Las iniciativas propias de oración, formación, fraternidad, apostolado o descanso, que cada comunidad juzque posibles y oportunas.
¿Qué hacemos en nuestra reunión Semanal?
- Escuchamos y aplicamos a nuestra vida la Palabra de Dios.
- Oramos juntos.
- Estudiamos y profundizamos los misterios de nuestra fe, guiados por el Magisterio de la Iglesia Católica.
- Si lo juzgamos oportuno, recolectamos una ofrenda para los pobres, como signo de nuestra permanente solidaridad con ellos.
- Cada mes, a la luz de la Palabra de Dios, aprovechamos una de estas reuniones semanales para:
- Compartir experiencias de fe.
- Potencia o evualuar las diversas actividades y proyectos que se asumen.
- Intercambiar noticias de interés común.
- Revisar la marcha de la pequeña comunidad.
¿Cuáles son nuestros compromisos personales?
- Lectura asidua y esfuerzo por vivir la Palabra de Dios.
- Oración Personal
- Santificación del Domingo y celebración del Año Litúrgico.
- Empeño serio de santidad expresado, permanentemente, en un propósito concreto que lleve a hacer cada día la voluntad de Dios.
- Esfuerzo constante por vivir la fraternidad y el apostolado.
¿Quiénes son nuestros protectores?
- Nuestras pequeñas comunidades están bajo la especial protección de la Santísima Virgen María, de San José y de San Miguel Arcángel, a quienes procuramos honrar con nuestra oración, nuestro amor y, particularmente, con la imitación de sus virtudes.
- A la vez, cada comunidad escoge un Santo o una Santa a quien tiene como su modelo y patrono, a quien invoca de modo especial y de quien toma su nombre.
- De otra parte, hay también un grupo de personas que ofrecen a Dios su oración y su vida en la caridad para, dentro de la comunión eclesial, ayurdarnos en nuestro camino espiritual. Los tenemos como nuestros «aliados» y partícipes de las buenas obras que podemos realizar.
¿Quién nos orienta y guía?
- El primer guía, para que cada CER viva su identidad y su misión, debe ser el Párroco. Se puede contar también con la ayuda de otros sacerdotes y laicos que cumplan la tarea de asesores.
- Además, aunque la buena marcha de cada CER depende del compromiso y de la colaboración de todos sus miembros, tres de sus integrantes conforman la junta coordinadora, que tiene como fin motivar permanentemente la pequeña comunidad en la realización de sus objetivos y ayudarla en la organización de sus actividades y propósitos.
- Esta Junta está integrada por un (a) responsable, un (a) animador y un(a) administrador, cada uno de los cuales se elige para un período de un año pero puede ser reelegido indefinidamente.
¿Cuáles son las funciones de la Junta coordinadora?
Responsable:
- Coordinar y velar porque se cumplan los objetivos y la programación de la comunidad.
- Mantener un contacto directo con el párroco y asesores en orden a las decisiones que impliquen la orientación y el funcionamiento de su comunidad.
- Convoca y preside las reuniones de la Junta coordinadora para evaular, programar y hacer seguimiento de la pequeña comunidad.a
- Designa y coordina los integrantes de la comunidad a quienes, por turno y según las circustancias, se les encarge la preparación y conducción de las reuniones y otras actividades.
- Representa a su comunidad en las reuniones, eventos y circustancias que se requiera.
Animador:
- Promueve todas las iniciativas que juzgue pertinente y oportuna, en favor de la unión y el buen espíritu entre los miembros de la comunidad.
- Sostiene una permanente comunicación con los integrantes de la CER, transmitiendo las informaciones y avisos que sean necesarios.
- Establece con quienes se ausentan con frecuencia de las reuniones, para informarlos acerca de la marcha de la comunidad, para motivarlos a asistir, o para ofrecerles la compañía y los servicios de sus hermanos, en caso de que una determinada situación personal lo requiera.
- Se encarga de acoger, orientar y acompañar a los que llegan por primera vez a la comunidad.
Administrador
- Recolecta y administra los fondos de la CER y las ofrendas que se reciben para los pobres.
- Dispone y organiza, con la ayuda de otros miembros del grupo, cuanto sea necesario con ocasiones de retiros, cursos, paseos y demás encuentros y actividades.
- Cuida de que esté siempre disponible y preparado el lugar para las reuniones.
Historia
«Las Comunidades Eclesiales por el Reino de Dios (CER) comienzan en Bogotá en 1996, cuando un grupo de señoras le pide al entonces Padre Ricardo Tobón Restrepo, hoy Arzobispo de Medellín, que les ayude a crecer en su formación cristiana. Sin proponérselo y sin saber lo que vendría, se realizó el primer encuentro en la fecha significativa del 25 de marzo, fiesta de la Anunciación del Señor.
